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Árticulos con la Palabra ‘Reflexiones Cristianas

 

Jesús es el verdadero regalo esta Navidad, Él es la estrella de la Navidad, Él es la paz para el atormentado, el agua para el sediento, la luz para el que está en tinieblas, y la libertad para el cautivo.  Si tú quieres recibir el verdadero regalo esta Navidad lee lo siguiente: 

“Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres.” Juan 8:36 (Nueva Versión Internacional). 

¿Qué es la libertad?, — La libertad es un regalo del Señor Jesús, es el regalo más preciado que nos ha dado. Por gracia, por Su sangre derramada Él nos dio libertad. Cómo muchas personas también estuve en “Egipto”, estuve esclavizado por vicios, por la apariencia y a tratar de agradar a las personas. Esta esclavitud me llevó a dejar de sentir, y ocasionó que mi  corazón se volviera de piedra. En pocas palabras esta esclavitud me llevó a un paso de la tumba.

Estando a un paso del sepulcro, desesperanzado y habiendo buscado en diferentes métodos la ansiada libertad, Él apareció. Después de haberle buscado incansablemente, Él apareció. Era un guerrero, un hombre glorioso, el cual me quería dar libertad. Le quería dar libertad a alguien que lo tenía perdido todo. A alguien que por las consecuencias de su manera de vivir le llevó a ser alguien inservible. Mi vida ya no valía nada pero Él me dio libertad y restauró mi vida. Fue por la sangre de Cristo solamente. No por mis meritos o justicia, mas por amor a mí. Esa preciada libertad costó sangre, esa preciada libertad le costó la vida en este mundo al Hijo de Dios. 

Querido hermano(a), si estás en busca de la salvación, quiero que sepas algo: No existe muerte, enfermedad, pecado, maldición o falta de la que no puedas ser librado con la sangre de Cristo. Si tú has estado buscando esa anhelada libertad de la que yo hablo,  si tú has estado anhelando ser restaurado, si buscas esa paz y gozo que rebasa todo entendimiento, y de todo corazón anhelas vivir, te tengo la solución. Esa libertad la podrás encontrar solamente en Jesucristo el Salvador. Todo aquel que crea en el nombre del Hijo de Dios podrá tener esa libertad que fue pagada con la sangre redentora de Cristo.

Si anhelas esta libertad, haz conmigo esta oración:

“Padre, reconozco que no he sabido cómo vivir, he malgastado la vida que me has dado, he pecado contra ti y contra mi persona. Reconozco que Jesús es el Hijo de Dios y que pagó por todos mis pecados en la Cruz. Te pido perdón por mis pecados y que limpies mi corazón. Señor Jesús por favor entra en mi corazón y sé mi Señor. Oro esto en el nombre de Cristo Jesús, Amén.”

Si tú has decidido hacer conmigo esta oración, yo declaro que recibes al Espíritu Santo para que sea tu Ayudador.  Y te invito a leer en la parte siguiente consejos referentes a lo que acabas de hacer.

Si tú eres un creyente, te quiero recordar esto: Ya has sido libertado, y el que es libre en Cristo, verdaderamente libre es (Juan 8:36). Por lo que te exhorto a que hagas a un lado cualquier tipo de cadena u opresión que puedas tener en tu vida. Te recuerdo que si has sido lavado con la sangre de Cristo, eres verdaderamente libre. Y en ti no debe de existir nada que te recuerde a la muerte.

Ahora lo sabes, si has sido lavado con la sangre de Cristo, tienes verdadera libertad.

Consejos para tu nuevo comienzo

Si has sido valiente y escogiste un nuevo comienzo, te felicito por la mejor decisión que has hecho en tu vida. También te digo que es imperativo que busques una congregación Cristiana donde usen la Biblia como base y reconozcan la existencia del Espíritu Santo y sus manifestaciones.

¡Dios te bendice hoy, que has recibido el verdadero regalo de la Navidad!

Aquí hay algunos versículos respecto a lo que acabas de hacer:

“Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8 (Nueva Versión Internacional).

“Porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.” Romanos 10:13 (Nueva Versión Internacional).

“Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad”  1 Juan 1:9 (Nueva Versión Internacional).

Richy Esparza www.devocionalesderichy.com

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“No se hagan ídolos, ni levanten imágenes ni piedras sagradas. No coloquen en su territorio piedras esculpidas ni se inclinen ante ellas. Yo soy el Señor su Dios.” Levítico 26:1 (Nueva Versión Internacional).

Cuando se habla de ídolos por lo general se trae a la mente imágenes de dioses extraños o estatuas labradas por los hombres a las cuales se les da adoración. No obstante, es más que eso. Un ídolo es aquello a lo que una persona le entrega su adoración o devoción. Puede ser cualquier persona o cosa que en nuestro corazón pongamos por encima de nuestro Dios. Incluyéndonos a nosotros mismos. Si una persona le entrega su corazón a alguien que no sea Dios está cometiendo idolatría.

Cuando una persona deposita sus esperanzas en un hábito que le hace daño, está poniendo eso por encima de Dios. Si una persona se mantiene unida a alguien que le hace daño por miedo a perderla, está haciendo un ídolo. También de acuerdo con las Escrituras la inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia son idolatría (Colosenses 3:5). En fin todo aquello que esté recibiendo la adoración que le pertenece a Dios. Cuando un creyente hace este tipo de actos es como si elevara incienso a un ídolo, lo cual es  desagradable para Dios. 

Dios quiere estar en el trono de nuestros corazones; así como cuando se lo dijimos un día y le pedimos fuera el Señor de nuestra vida. No obstante cuando escogemos hacer nuestra voluntad por encima de la suya es como si pusiéramos ídolos al lado de Su trono.

Permítele a Dios que te muestre si hay ídolos en tu vida, y quítalos. Esto te traerá mayor bienestar.

No tengas a nadie ni a nada por encima de Dios. Él te ha dado todas las cosas como una bendición, disfrútalas pero no les hagas tus ídolos. Si el Espíritu Santo te ha redargüido hoy, pídele que te ayude a quitar cualquier ídolo de tu corazón. Y con amor y verdad Él lo hará. Dios no está molesto, solo quiere todo tu corazón que le pertenece.

Mantén solo a Dios en el trono de tu corazón.

Autor: Richy Esparza

Escrito para:   www.devocionalesderichy.com -  www.devocionaldiario.com  – http://cristodavida.com

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